mayo 27, 2008

Derrida y el acontecimiento 2

Pero también el acontecimiento de lo imposible de toda posibilidad, por ejemplo de la imposibilidad del sentido, del don, del perdón, de la hospitalidad, de la invención, de la muerte y de la decisión. El Acontecimiento acaecido en donde: “la medida de la posibilidad del acontecimiento es dada por su imposibilidad”

¿Qué son los medios de comunicación para el primer sentido otorgado al sentido del acontecimiento? Son sólo eso: medios. ¿Qué es un medio? Un medio, digámoslo así, es aquel artefacto que alguien utiliza para decir algo. Un medio sirve para representar o transmitir las ideas de alguien a otro alguien. Por ejemplo, de un emisor a un receptor. Un medio donde se media un acontecimiento teleprogramado, teledirigido, telecno-lógico: logocéntrico – si acaso cabe la aclaración -. Pero también un acontecimiento virtual, de una llamada “realidad virtual”. ¿Qué ocurre con la información virtual que ya no es imposible, sino plenamente posible? ¿es posible plantear la imposibilidad del acontecimiento virtual, por ejemplo de second life? ¿o es posible ya lo imposible? ¿o eso no es lo imposible justo por ser virtual? ¿es posible que lo virtual, que ya es posible, no pueda ser un acontecimiento imposible aunque ya sea posible? Dice Derrida al preguntarse ¿qué es un acontecimiento virtual?: “…hasta aquí no se podía pensar como lo mismo la acontecibilidad y la virtualidad – para poder pensar el acontecimiento virtual es preciso, pues, perturbar nuestra lógica de lo posible o de lo imposible”

mayo 08, 2008

Derrida y el Acontecimiento

Desde la Comunicación algo acontece. Es en la Comunicación como hay algo. Como comunicación se dice el habla desde el lenguaje. Es la Comunicación imposibilidad de toda posibilidad de que algo sea lo que es: sentido, palabra, expresión, habla, lenguaje. Comunicación es acontecimiento. Lo que acontece es, ya siempre, comunicación.

Desde la Comunicación, también, nada acontece. Es en la Comunicación como hay nada, como nada hay. Es la comunicación posiblidad de lo imposible acaecido en que nada sea lo que es: sin-sentido, ausencia de signo, falta de expresión, silencio, duda y muerte.

Es la Comunicación acontecimiento de lo imposible de toda posibilidad, acontecimiento de las posibilidades de lo imposible. ¿Es eso la comunicación? ¿o es que acaso pretendemos un desmedida suposición para adecuar nuestra comunicación a los envíos de esta página sobre Derrida? En todo caso, sin duda que: “el acontecimiento es lo que va muy deprisa, no hay acontecimiento sino allí donde ello no espera, donde no se puede ya esperar, donde la venida de lo que llega interrumpe la espera” (Derrida) . ¿Qué llega en la Comunicación? ¿qué escena interrumpe su llegada?

¿Se puede pensar a la Comunicación como acontecimiento? ¿qué es el acontecimiento? ¿la différance es acontecimiento? ¿hay desconstrucción sin acontecimiento? Valga una distinción de inicio: es posible distinguir un acontecimiento que se notifica, justo como noticia, por ejemplo a través de la teletecnología, de otro acontecimiento como fundación, como imposibilidad y como nada. El acontecimiento como constatación de un hecho, de un momento, de un lugar, a distancia, en los medios de comunicación: “la televisión, la radio, los periódicos, nos cuentan acontecimientos, nos dicen lo que ha pasado o lo que está pasando. Se tiene la impresión de que el despliegue, los progresos extraordinarios de las máquinas de información, máquina propias para decir el acontecimiento, deberían en cierta forma acrecentar los poderes del habla
en lo relativo al acontecimiento, los del habla de información”
(Derrida)

abril 22, 2008

Sazen y Facticidad II

El “estado de no confrontación” no es una parálisis improductiva del cuerpo, sino la recuperación de una condición primigenia de la comprensión de un mundo sin objetos y sin sujetos. Como modo-de-ser-en-el-mundo, el sazen implica una aperturidad limpia de significaciones, purificada de signos y vacía de ego trascendental (sin yo soy, sin yo pienso- porque justo ni se es ni se piensa nada). En el sazen, la sensocorporeidad así expresada, no se representa el mundo ni se contemplan sus representaciones a la manera de hace una análisis o un modelo, sino que se habita en la nada, aún carente de palabra. Cuando se sale de esta posición se sale al encuentro del mundo para un yo, en el que se hace la comprensión de “un yo que no es un yo” y en el que acontece la comprensión del mundo de una manera renovada y diferente. “Para la persona que se levanta del sazen todas las cosas que se confrontan con el sujeto y todas las cosas que se confrontan por el sujeto son –para decirlo en términos budistas- budas, bodhisattvas y seres vivientes”

abril 20, 2008

Zasen y facticidad I

Con Ueda, la escuela de Kyoto distingue cuatro posturas básicas del cuerpo: caminar, estar de pie, sentarse y yacer. Y, al contrario que en Occidente, no es la postura erguida que me encara al mundo la que recibe un trato relevante, sino la de estar sentado. En el budismo el estar sentado refleja una actitud fundamental ante el mundo, un camino del pensar concreto en el hacer fáctico. La tradicional postura de estar sentado con las piernas dobladas, en posición de loto, se le denomina zasen. El sentarse de esta manera (zasen) combina tensión (seiza) y relajación (agura) como una expresión de un modo de ser –y nunca de un mero sentarse cultural- de cara a un encuentro con la nada. Estar sentado en una relajada tensión deliberada implica no hacer nada con las manos ni piernas, pero sobre todo elimina la necesidad de hacer algo desde la “superioridad” de un “animal racional” erguido. En el estar sentado del sazen no cuenta tanto el decidir no hacer nada, como la verdadera incapacidad de hacerlo fácticamente. En todo caso se podría hablar de la deliberada decisión de imposibilitar el hacer algo: hacer nada. Hacer acontecer la nada, desde la facticidad sensocorporal y no desde la especulación abstracta. Ueda puntualiza: “Los ojos, aunque permanezcan abiertos, no miran nada en particular, simplemente están abiertos a una apertura luminosa, una apertura que no pertenece a la clase de apertura en la que el yo es el centro. Cuando estamos en pie, también estamos abiertos al mundo, pero se trata de una apertura centrada inevitablemente en el yo y, por tanto, limitada al yo. En cambio, al estar sentado con las manos y las piernas inmóviles, sin mirar nada en particular, estando meramente en presencia de la luminosidad, no se es el centro sino que, sencillamente, se está abierto a la apertura infinita. Puede que nos parezca un estado ensimismado pero, en realidad, es mucho más significativo que eso: es un estado de no confrontación, en el cual ninguna cosa es considerada como un objeto(Ueda).

abril 16, 2008

Bateson (III)

La ciencia no prueba nada

A diferencia de las conocidas formulaciones popperianas, Bateson piensa que, efectivamente, a veces la ciencia mejora las hipótesis y a veces las refuta, "pero probarlas es otra cuestión, y esto tal vez no se produzca jamás salvo en el reino de la tautología totalmente abstracta" (Bateson) La ciencia indaga, construye, propone, sistematiza, explica, nos invita a la comprensión de los fenómenos, pero en definitiva no prueba nada. Pudiera parecer esta una afirmación fuerte, pero se nos borra esa impresión una vez que meditamos que los modelos de explicación científica, el diseño de experimentos, el uso de técnicas y la aplicación de las matemáticas, no hacen sino reconstruir los efectos pero no las causas de los fenómenos. Schrödinger hace una afirmación al respecto que viene al caso con lo anterior, al preguntarse ¿cuál es el valor de la ciencia natural?, señala : "su objetivo, alcance y valor son los mismos que los de cualquier otra rama del saber humano. Pero ninguna de ellas por sí sola tiene ningún alcance o valor si no van unidas" y más adelante puntualiza que "la cuestión candente es dónde y adónde; lo único que podemos observar es nuestro entorno presente. Por ello nos esforzamos en averiguar lo más posible. Eso es la ciencia, aprendizaje, saber; esa es la verdadera fuente de todo el esfuerzo espiritual del hombre"

abril 15, 2008

Bateson (II)

El pensamiento de Bateson es, efectivamente, una pauta necesaria que contribuye al esclarecimiento de cómo se produce nuestro conocimiento, nuestra percepción, nuestras relaciones y, en fin, la vida. Quisiéramos a continuación ennumerar algunas de las ideas más significativas del pensamiento de Bateson alrededor del concepto de diferencia, con la única pretensión de acercarnos a sus formulaciones generales, para después enfatizar algunos aspectos de las mismas.


La diferencia

Los datos que obtenemos de nuestras experiencias en el mundo son tales gracias a la diferencia. Las diferencias entre cosas en el mundo es lo que nos permite hacer caracterizaciones. No caracterizamos para diferenciar, sino que gracias a que diferenciamos podemos caracterizar. Desde la caracterización podemos nombrar: aparece la palabra. De las diferencias ya caracterizadas - apalabradas- elaboramos nuestros sistemas de ideas. Las caracterizaciones que adquirimos de las diferencias existen en un contexto de relaciones. Abstraemos cosas aisladas de esas relaciones, "abstraemos partiendo de relaciones y de experiencias de interacción para crear "objetos" y para dotarlos de características" (Bateson). Cierto es que para diferenciar necesitamos, al menos, dos entidades. La diferencia entre esas dos entidades produce una noticia. Una noticia de diferencia. "Para producir información, vale decir, noticias acerca de una diferencia, debe haber dos entidades (reales o imaginarias) tales que la diferencia entre ambas pueda ser inmanente a su relación mutua" ( Bateson). La notificación de diferencias es lo que se transmite del territorio al mapa. El mapa registra las diferencias del territorio (el empleo que de los conceptos mapa y territorio hace Bateson, se los debe a Korzybski). Lo que permanece en el mapa son las diferencias, que al ser codificadas y clasificadas en una red de relaciones, se convertirán en información. Si en el territorio no hubiera diferencias no habría nada que notificar y, por ende, no habría mapa - conceptos, ideas, palabras -. La diferencia entre dos cosas no está ni en la una ni en la otra, sino en el "entre" que las relaciona. El "entre" es de carácter temporal, "pero ese tiempo no es un tiempo que pertenezca a las cosas, sino nuestro tiempo" (Bateson). Una relación es un producto de doble descripción, así por ejemplo una relación interpersonal, siempre precede al individuo.

abril 13, 2008

Bateson (I)

Capra refiere el siguiente acontecimiento en el funeral del propio Bateson: "un numeroso grupo formado por sus parientes, amigos y miembros de la comunidad de Esalen estaban sentados sobre un círculo sobre el césped que domina el océano, con un pequeño altar en el centro del mismo, donde se habían depositado las cenizas de Bateson, su fotografía y abundantes flores frescas. Durante la ceremonia el aire estuvo impregnado por el ruido de los niños que jugaban, los perros, los pájaros y otros animales, con las olas del océano en el fondo, como para recordarnos la unicidad de toda la vida. La ceremonia se desarrollo sin ningún plan ni programa aparente. Nadie parecía dirigirla y, no obstante, todo el mundo sabía cómo contribuir a la misma: un sistema autoorganizador" Después de algunos oradores, en su turno, Capra expresó que el pensamiento de Bateson ejercería un impacto fuerte en el pensamiento científico del porvenir : "como todos sabemos una de las frases predilectas de Gregory era la pauta que conecta. Estoy convencido que de que el propio Gregory se ha convertido en dicha pauta"